Por Enrique Checa
Los dragones que hacen fuego con la boca y fútbol con los
pies han volado más allá de lo que pensaban: están en semifinales de su primera
Eurocopa. No ha sido un camino fácil, y ellos lo saben más que nadie, ahora
están a un solo paso de la final.
El sueño comenzó un 9 de Septiembre del 2014: arrancaba la
clasificación al torneo europeo y tenían al frente a una selección de Andorra,
la cual vencieron por 2-1. Luego llegaría un empate muy valioso de visita
contra una reciente mundialista, Bosnia Herzegovina, para luego conseguir el
mismo resultado con otra potencia, Bélgica. Completarían con Chipre e Israel.
Ya un año y poco más después, se enfrentarían nuevamente a Bosnia, perdiendo
2-0, pero logrando aun así la anhelada clasificación, gracias a una estupenda
campaña y a la victoria sorpresiva de Chipre por 1-2 frente a Israel. El dragón
comenzaba a despegar…
Ya nueve meses después, se instalarían en Francia, para
enfrentarse en su primer partido Eurocopero, abriendo el Grupo B, ante
Eslovaquia el 11 de Junio. De la mano de su figura, Gareth Bale, los galeses
tuvieron el debut soñado, venciendo 2-1 a la selección de Hamsik y compañía.
Sin embargo, no todo fue felicidad. Cinco días después se
enfrentarían a la selección inglesa. Empezarían ganando con gol de tiro
libre, nuevamente obra de Gareth Bale. Sin embargo, Jamie Vardy y un gol en el
final de Sturridge voltearían las cosas y harían que los galeses dependan de sí
mismos en el último partido por fase de grupos.
Y así fue, el 20 de Junio en Toulouse vencerían con un
categórico 3-0 a la selección rusa y comenzaban a volar alto, además de
terminar punteros en su grupo, razón por la cual se enfrentarían al 3ero del
grupo C en Octavos de Final: Irlanda del Norte.
El partido con Irlanda, un derby británico: trabado e
impreciso, como un tradicional partido de rugby entre estas dos naciones. Un
autogol de McAuley clasificaría a ‘los dragones’ a cuartos de final. Estaban
haciendo historia.
El hecho de llegar a esta instancia, siendo tu primera
Eurocopa, e igualando históricamente a aquella selección de 1958 que también
llegó a cuartos en el mundial de Suiza, dejaría conforme a cualquiera. Pero a
ellos no. Tenían al frente a una Bélgica
que venía de golear en octavos a Hungría con un Eden Hazard endiablado. Para
colmo, en el encuentro del 1 de Julio, los ‘diablos rojos’ comenzarían
adelantándose con un ‘zapatazo’ de Naingolann. Sin embargo, minutos más tarde,
el capitán, Ashley Willams, aquel que había salido lesionado en el encuentro
pasado ante Irlanda, marcaría un gol de cabeza
que pondría el marcador nuevamente igualado. Corazón puro.
Ya en la segunda mitad, un excepcional pase de Bale hacia
Ramsey (pieza clave de éste equipo, con 1 gol y 4 asistencias en 5 encuentros)
que luego encontraría a Robson Kanú, aquel jugador de la segunda división de
Inglaterra, que giró ante la marca de Fellaini, Meunier y Denayer, jugadores
top del Manchester United, Brujas y Galatasaray respectivamente, y colocó el
balón al fondo de las redes ante la mirada atónita de Courtois y toda la
afición belga. Un recién ingresado, Vokes, pondría el tercero y definitivo para
cerrar la serie.
Ese es Gales, que ahora espera a una Portugal que no ha
ganado ningún partido en los 90’, y que viene desgastada tras ir a la prórroga
en sus respectivos enfrentamientos directos. Una selección por la que nadie
apostaba ‘un sol’ y ahora, está entre las 4 mejores de Europa, cosa que ninguna
selección británica lograba desde hace 20 años, en 1996. Todo está en sus
manos, mejor dicho, en sus botas.
Partidos de Gales en la Eurocopa 2016
DON'T TAKE ME HOME!!!!!!! pic.twitter.com/cynlgwYzBQ— Gareth Bale (@GarethBale11) 1 de julio de 2016
Enrique Checa.


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