viernes, 1 de julio de 2016

El dragón que voló alto: El camino de Gales hacia la final

Por Enrique Checa

Los dragones que hacen fuego con la boca y fútbol con los pies han volado más allá de lo que pensaban: están en semifinales de su primera Eurocopa. No ha sido un camino fácil, y ellos lo saben más que nadie, ahora están a un solo paso de la final.

El sueño comenzó un 9 de Septiembre del 2014: arrancaba la clasificación al torneo europeo y tenían al frente a una selección de Andorra, la cual vencieron por 2-1. Luego llegaría un empate muy valioso de visita contra una reciente mundialista, Bosnia Herzegovina, para luego conseguir el mismo resultado con otra potencia, Bélgica. Completarían con Chipre e Israel. Ya un año y poco más después, se enfrentarían nuevamente a Bosnia, perdiendo 2-0, pero logrando aun así la anhelada clasificación, gracias a una estupenda campaña y a la victoria sorpresiva de Chipre por 1-2 frente a Israel. El dragón comenzaba a despegar…


Ya nueve meses después, se instalarían en Francia, para enfrentarse en su primer partido Eurocopero, abriendo el Grupo B, ante Eslovaquia el 11 de Junio. De la mano de su figura, Gareth Bale, los galeses tuvieron el debut soñado, venciendo 2-1 a la selección de Hamsik y compañía.

Sin embargo, no todo fue felicidad. Cinco días después se enfrentarían a la selección inglesa. Empezarían ganando con gol de tiro libre, nuevamente obra de Gareth Bale. Sin embargo, Jamie Vardy y un gol en el final de Sturridge voltearían las cosas y harían que los galeses dependan de sí mismos en el último partido por fase de grupos.

Y así fue, el 20 de Junio en Toulouse vencerían con un categórico 3-0 a la selección rusa y comenzaban a volar alto, además de terminar punteros en su grupo, razón por la cual se enfrentarían al 3ero del grupo C en Octavos de Final: Irlanda del Norte.



El partido con Irlanda, un derby británico: trabado e impreciso, como un tradicional partido de rugby entre estas dos naciones. Un autogol de McAuley clasificaría a ‘los dragones’ a cuartos de final. Estaban haciendo historia.

El hecho de llegar a esta instancia, siendo tu primera Eurocopa, e igualando históricamente a aquella selección de 1958 que también llegó a cuartos en el mundial de Suiza, dejaría conforme a cualquiera. Pero a ellos no.  Tenían al frente a una Bélgica que venía de golear en octavos a Hungría con un Eden Hazard endiablado. Para colmo, en el encuentro del 1 de Julio, los ‘diablos rojos’ comenzarían adelantándose con un ‘zapatazo’ de Naingolann. Sin embargo, minutos más tarde, el capitán, Ashley Willams, aquel que había salido lesionado en el encuentro pasado ante Irlanda, marcaría un gol de cabeza  que pondría el marcador nuevamente igualado. Corazón puro.

Ya en la segunda mitad, un excepcional pase de Bale hacia Ramsey (pieza clave de éste equipo, con 1 gol y 4 asistencias en 5 encuentros) que luego encontraría a Robson Kanú, aquel jugador de la segunda división de Inglaterra, que giró ante la marca de Fellaini, Meunier y Denayer, jugadores top del Manchester United, Brujas y Galatasaray respectivamente, y colocó el balón al fondo de las redes ante la mirada atónita de Courtois y toda la afición belga. Un recién ingresado, Vokes, pondría el tercero y definitivo para cerrar la serie.

Ese es Gales, que ahora espera a una Portugal que no ha ganado ningún partido en los 90’, y que viene desgastada tras ir a la prórroga en sus respectivos enfrentamientos directos. Una selección por la que nadie apostaba ‘un sol’ y ahora, está entre las 4 mejores de Europa, cosa que ninguna selección británica lograba desde hace 20 años, en 1996. Todo está en sus manos, mejor dicho, en sus botas.
Camino de Gales

Partidos de Gales en la Eurocopa 2016








Enrique Checa.

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